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¿Venceremos o nos vencerán?

En una sociedad en la que, históricamente, desde hace más de 15 años, las redes sociales nos vienen “regalando” amigxs (a cambio de nuestra información, claro está), hoy en día, como producto de esa prostitución de vínculos, la amistad está devaluada. Mucha oferta, ¿mucha demanda? Por ahora parece que este equilibrio le sirve a algunxs...

Si para el día del amigx saludan hasta lxs vecinxs del grupo de compraventa del barrio, ¿no parece que la amistad está de liquidación? 

En esta época en la que para obtener compañía basta una app, para obtener alimentos nos creemos nutridxs con una pizza o un sushi, y nos sentimos satisfechxs con manifestar nuestra ciudadanía en un foro, aunque se forobardo, la calidad es un efecto adverso de la popularidad.

Si existen páginas como Tik Tok, Only fans o Youtube que pagan por vistos y clicks, en un mundo con escasez de puestos de trabajo, ¿hay vida en las redes, más allá de influenciar?

En esta sociedad, en la que a veces tenés más conversación con tu gatx que con tu familia, en la que apenas expresás querer estar solx ya te creen enfermx o deprimidx, en la que las bibliotecas están cerradas pero los cines porno no sé si no, parece que es más fácil conseguir un garche que un libro.

Si te calienta más cualquier persona en Instagram que lo que puedas generarle a otrxs en la vida real, ¿con quién te estás relacionando?

Vivimos en un momento histórico en el que la mala redacción en redes puede causar rupturas, y una AI, una guerra.Un algoritmo sabe más de nuestros gustos que nosotrxs mismxs y una foto habla más de nuestra vida soñada pero total la real no se registra… 

Si no tomás birra, sos rarx. Si te acostás temprano, sos nonx. Si no comés carne, tenés que justificarte. Si amás a más de una persona, hasta ocultarlo; si creés en algún dios, o político, te pueden manipular; si no creés, aunque sea en Musk hay que creer. Si no querés vacunarte sos antivacuna, pero si no te gusta ningún partido, sos tibix. Nadie te deja ser sin opinar.

Si en un mundo superpoblado, seguimos teniendo miedo a un mundo sin hijxs, ¿quién queremos que les geste? ¿Quién les va a dar de comer, quién les va a educar y acompañar en esta vida, si lxs adultxs comemos mal, somos ignorantes y no sabemos ni acompañarnxs sólxs?

Sólo el tiempo dirá. O nos vencerá. 



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