Hoy quiero hacerme la ama de casa superada* y pasarles algunos trucos que uso. No porque sea una ama de casa "furiosa", sino porque estos trucos sí que me salen bien.
Truco nro.1:
lavar varias veces el arroz blanco (del cual soy fan) y guardar cada una de las aguas del lavado en un recipiente contenedor. El lavado debe hacerse con las manos, "amasando" el arroz, para sacarle todo "lo blanco", hasta que el agua salga transparente.
Yo lo que hago con ese agua es meterla a la heladera y, en el próximo baño, enjuagarme todo el cuerpo con ella. Sino especialmente la cara, y, a veces (pues aún no descubro cuándo es que no le sienta bien), el cabello.
El agua de arroz (fría se me hace que funciona mejor y, al ser materia orgánica, se mantiene más tiempo) es el truco tradicional japonés para los rostros de porcelana de sus mujeres. Yo lo hago cada tanto y me deja la piel preciosa, tersa, suave, hasta con el color más "unificado". No puedo explicar bioquímicamente el truco, pero, si no me creen, Google o Wiki lo harán. Por otra parte, es un truco viejo. Ni qué hablar que barato y reutilizando algo, cosa que me termina de convencer.
Truco nro. 2:
guardar las borras del café. Juntar una cantidad equivalente a una semana (soy gran consumidora así que una semana me alcanza y sobra, ya veremos para qué), preferentemente en la heladera (el frío además de conservar y prevenir la aparición de hongos, le hará mejor a la piel). En la próxima ducha, tomar con el cuenco de la mano ahuecada un poco de borra de café frío y friccionar en forma circular por la piel, especialmente de piernas, codos, rodillas, brazos, pies, axilas. Deja la piel increíblemente suave y con un tono levemente bronceado.
Tengo entendido que no tapa las cañerías e incluso que las ayuda a destapar. No puedo asegurar una ni a otra pero a mí al menos nunca me trajo problemas. Es más, descubrí que, junto con un cepillo o esponja, es un abrasivo suave para la porcelana del baño, para bacha y bidet.
Truco nro. 3:
evitar comprar productos con envase me previene de tirar tanta basura. El ya viejo pero nunca mal de repetir truco de comprar a granel. Yo siempre llevo bolsitas y las reutilizo para todo. En serio, no es tanto esfuerzo, no es una jipeada ni soy nada especial por llevar mis bolsitas de nylon (la gente a veces te mira como "ay, qué tierna" y jamás de imitan, vaya a saber por qué). En casa las reutilizo: guardar semillas y legumbres hidratadas en el congelador, en vez de usar tapers, ocupa menos espacio si las metés en la bolsa vacía de los fideos. Usar la bolsita de nylon para agrupar pedazos de jabón (mi abuela's style) no es ser rata. Tampoco se va a ofender el señor que vende balanceados si le ofrecés utilizar tus bolsitas: cuestan dinero, no salen de los árboles. Cualquier otro truco con bolsitas es bienvenido.
Truco nro. 4:
en honor a la verdad, y a las citas textuales, esta frase no es mía: "de cada comida, una huerta". En boca de mi maestra de permacultura, Isabel Caccia, cobraba mucho valor. En cualquier terruño macetero, y sea cual sea el origen de tus alimentos, todo lo que es "desperdicio" vegetal (nótese que no usé la tan usada palabra orgánico) puede ir o al compost o a la huerta, en forma de semilla. Atentx ahí: casi todo lo que comemos tiene semilla (menos la banana, ¿cuál otra? Las hojas verdes...) y casi todas las semillas, prenden. Cítricos, palta, berenjena, sandía, melón, zapallitos, tomate... se puede, doy fe, cultivar hasta en un balcón. Más si no tenés gatis, al menos como lxs míxs que son omnívorxs. Sobre compost no soy experta ni mucho menos así que no diré nada más.
Truco nro. 5:
cáscaras de cítricos para el hogar. Las pongo en cocina pero no en la hornalla, y así se van secando y me quedan listas para prenderlas fuego, ahí sí, en la cocina, o ponerles aceitito perfumado y arriba del calefactor, o he visto que hacen artesanías con ellas.
Similar con las cáscaras del huevo: minimacetitas para germinados o crasas. Estas son plantas que sobreviven con un poco de tierra así que la técnica es ideal para reproducirlas.
Truco nro. 6:
Y, por supuesto, aprovechar el agua del enjuague o del remojo de frutas, verduras, semillas y legumbres para regar las plantas. Siempre trato de aprovechar todas las aguas. Mis plantas me son re importantes así que todo va para ellas, y, por otro lado, a las aguas grises** las uso siempre que puedo en el inodoro y para regar algunas plantas. Trato de usar detergente vegano (no probado en animales, no contaminante) y luego hay árboles que son buenos en absorber algunos desperdicios, como los lapachos rosados de mi vereda, así que cada tanto lo riego con un balde de lavada de ropa o de pisos.
Hay miles de trucos pero hoy quise contar los míos. ¡A ver si me pasan más!
*superada por la heladera que tengo, que tiene caprichos y trucos que aún no descubro.
** aguas de enjuague y lavado, con residuos de limpiadores. De la bañera, de la cocina, etc.
Foto que acompaña esta nota: mi jardín hace poco más de un año atrás.

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