Buen día corazón:
Hola amor, hoy se van a cumplir nueve años desde que nos conocimos, desde esa primera vez que salimos a conocernos, cuando salimos para encontrarnos dentro nuestro para siempre en nuestros interiores y en nuestros reflejos.
Aquel 24 de enero yo estaba un poquito ansiosa porque habíamos venido chateando por meses, desde aquel hipotético primer día de 10 de septiembre en que creo recordar que Fcbk me recordó que nos empezamos a chatear y pasar videos de música.
Siempre nos hemos compartido música, y hoy es una de las cosas que más extraño de estar en contacto con vos. Hoy es un nuevo aniversario desde que nos conocimos y hoy, de vuelta, una vez más en nuestra relación, estamos separados.
Y si bien esta vez es diferente, mi novedad para contarte (aunque imaginativamente porque no sé si leerás esta carta) es que encontré una manera muy enriquecedora de alimentar a este fantasma con el cadáver del otro que estaba inflado con nuestras etiquetas y discusiones.
Me di cuenta de que, cuando nos separamos, muchas veces quedan cosas sin decirse, y siempre he encontrado en las cartas la mejor manera para expresarlo. Entonces pensé en qué importante es poder expresar estos sentimientos y pensamientos y poder ponerlos en palabras no siempre es sencillo: o se es impulsivo y crudo o se tiende a un discurso naif, endulzado de digerir, o a la cotidianeidad del presente o al recuerdo de un pasado o plan motivacional para hacer en pareja.
Mil veces me habré repetido en mis palabras pero eso hace a la narrativa de nuestra relación. Y en esa, son imprescindibles las cartas de amor. En las que las palabras, elegidas concienzudamente o desmedidas al azar, quedarán para siempre demoradas en tinta absorbida por el papel. Y luego ese papel, en su correspondiente sobre de papel, quedará para siempre en tu mesa de luz.
Es contradictorio, sí, pero siempre esa imagen me va a volver a hacer sentir emociones como en aquel entonces, hace ya tanto tiempo. Y es que este mes esta es la segunda dedicatoria que escribo en donde recurro a remover del pasado hechos memorables. ¿Y es que no somos acaso, esqueletos de historias?
De recordar tu cajoncito, me llevará a sentir tu perfume e imaginar tus cosas, tan tuyas. Y luego, de ahí, directo a tu lunar. Y ya a este punto me detengo porque esto ha ido muy lejos. Porque cuando recuerdo tu lunar y de inmediato tu perfil, tu rostro y tus ojos, ya no puedo seguir escribiendo...
No puedo decir mucho más, llegué a ese punto en que se me nublan las palabras y el raciocinio. Te abrazaría. Siempre has sido mi amante, me quedo con esa etiqueta, pues es la que más cómoda me sienta.
Que seas siempre vos. Te deseo providencia, aprendizaje y felicidad. Chau, lover.
Te dejo esta canción tan nuestra, tan de tantas relaciones:
https://www.youtube.com/watch?v=F-J6GMyA4Mk&ab_channel=MiniMansionsVEVO

Comentarios
Publicar un comentario